El Gobierno de Salta anunció un paquete de medidas de estímulo económico ante la fuerte recesión nacional. El plan incluye más de $1.000 millones en financiamiento blando para comercio y turismo, la refinanciación de deudas para empleados públicos y promociones de consumo con el Banco Macro. “Atravesamos un escenario marcado por una profunda caída”, alertó el gobernador.
En un contexto macroeconómico asfixiante, signado por el desplome generalizado de las ventas y la paralización de la actividad productiva a nivel federal, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, presentó un paquete de medidas de alivio financiero y estímulo al consumo. La iniciativa tiene como objetivo central inyectar liquidez y mitigar el severo impacto que la recesión del mercado interno está provocando en las pymes, el turismo y los bolsillos de los trabajadores provinciales.
“Somos plenamente conscientes de que atravesamos un escenario nacional marcado por una profunda caída del consumo”, sostuvo Sáenz durante los anuncios. El mandatario provincial remarcó la necesidad de “acompañar a los distintos sectores de la economía con un paquete de medidas para estimular el consumo y el desarrollo de nuestras empresas”.
Oxígeno financiero para el comercio y el turismo
El corazón del programa estatal apunta a sostener el capital de trabajo de los sectores más dinámicos de la economía salteña, severamente golpeados por la contracción de la demanda.
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Líneas de crédito: El plan contempla la inyección de más de $1.000 millones en créditos blandos destinados exclusivamente a los sectores de comercio y turismo. El fin de estos fondos es brindar el flujo de caja necesario a firmas comerciales y prestadores que hoy experimentan severas dificultades para sostener su operatividad cotidiana.
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Sostén del turismo local: El sector turístico es uno de los motores claves de la provincia. La secretaria de Turismo de Salta, Nadia Loza, subrayó la importancia de apuntalar esta estructura consolidada, que hoy integra cerca de 23 mil plazas hoteleras distribuidas en unos 800 establecimientos, además de sostener los empleos de cientos de prestadores de servicios y guías habilitados.
Alivio al bolsillo: refinanciación ante el sobreendeudamiento
La crisis no solo golpea a la oferta, sino de forma dramática a la demanda. Ante el avance de la inflación sobre los ingresos fijos, el incremento de la morosidad y el peso desproporcionado que las deudas personales y bancarias han tomado sobre los salarios, el Ejecutivo salteño diseñó un esquema de rescate para el sector público.
A través de un acuerdo estratégico con el Banco Macro, se pondrá en marcha un mecanismo de refinanciación de deudas para los empleados de la administración pública provincial.
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Población objetivo: La medida busca aliviar los haberes de los sectores más expuestos y endeudados para recuperar su poder de compra en el mercado local. Entre los perfiles más alcanzados por esta realidad financiera se encuentran policías, docentes, empleados judiciales y trabajadores del Ministerio Público.
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Fomento al consumo: En sintonía con este beneficio, se articularán promociones y programas especiales con tarjetas de crédito de la entidad bancaria para motorizar compras de bienes básicos e incentivar la circulación de dinero en los comercios de cercanía.
La promesa de reactivar la obra pública
La parálisis de los giros de fondos nacionales para infraestructura es uno de los factores que más aceleró el desempleo y la recesión en el norte del país, arrastrando consigo a corralones, transportistas y al gremio de la construcción. Ante este panorama, Sáenz sumó el compromiso de reactivar y volcar nuevas inversiones provinciales en obra pública. Aunque los recursos propios son acotados, el Gobierno provincial busca priorizar aquellos proyectos con mayor capacidad para absorber mano de obra local y generar impacto económico inmediato en los municipios salteños.
